JUNTOS PERO NO REVUELTOS.
sábado, 3 de noviembre de 2012
If you love, wont you let me know?
Yo elegí despertarme cada día pensando en ti. Elegí sufrir al pensar que no sentías lo mismo, al verte con otras. Elegí arriesgarme a escuchar un "no". Elegí que tú fueras quien me diera los buenos días y yo quien te deseara las buenas noches. Elegí escuchar cada canción que te gustaba. Y escuchar lo que era importante para ti. Elegí que no quería otros besos, ni otros labios recorriendo mi piel. Fui yo quién eligió admirar tu forma de ver las cosas. Elegí tener miedo a cagarla, elegí temblar. Yo elegí confiar en ti, en que serías la única persona que no me iba a decepcionar. Y la verdad, no podía haber elegido nada mejor.
jueves, 4 de octubre de 2012
Despierta.
Sintió un fuerte mareo. No se tenía que haber levantado tan rápido de la cama. Con torpes pasos se dirigió a la ventana, y quedó maravillada por el paisaje que se rendía ante ella. El sol estaba en lo alto del cielo y alumbraba toda la habitación. La brisa del oeste movía caprichosamente sus cabellos aún enredados, y sus ojos azules se fundían con el mar. Con el mar y con el horizonte.
domingo, 23 de septiembre de 2012
Encendí mi alma y apagué mi mente.
Si realmente sientes lo que dices, si de verdad la quieres, cuídala. No le hagas daño, no la intentes cambiar, eso nunca. No esperes más de lo que ella puede darte. No la infravalores, porque aunque ella admite que no es perfecta, vale mucho más de lo que crees. No la juzgues ni critiques su forma de hacer las cosas. No desperdicies ni un minuto, porque nunca encontrarás otra como ella, es única, y por eso te fijaste en ella. Tú encontraste en su sonrisa algo de lo que todavía nadie se había percatado, encontraste ese amor que te faltaba, que os faltaba. Y solo hay una forma de devolverle un pedacito de todo el amor que ella te da: escucha cuando te hable, abraza cuando esté triste, pide perdón cuando te hayas equivocado y escribe mensajes de buenos días cada mañana. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enfadar, y échala de menos cuando no esté. Solamente eso.
martes, 4 de septiembre de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Like when you said you felt so happy you could die.
"No recuerdo dónde estábamos, no recuerdo que día era, tampoco la hora, ni los minutos ni los segundos. No recuerdo ninguna de las palabras que dijiste. Tampoco de las que dije yo. No recuerdo que camiseta llevabas, tampoco de los pantalones ni de los zapatos. No recuerdo si llovía o hacía sol. Tampoco si era otoño, invierno, primavera o verano. Ni si quiera recuerdo de qué color llevaba pintadas las uñas ese día, y eso que siempre me acuerdo de esos detalles.
Pero si recuerdo la velocidad a la que iban los latidos de mi corazón, también recuerdo los escalofríos que pasaban por mi cuerpo al sentir tu respiración cálida sobre mi cuello. Recuerdo el dulce olor de tu colonia que tanto me gustaba, también recuerdo el color de tus ojos cuando el sol te daba en la cara. Recuerdo tu sonrisa a contraluz y lo nerviosa que estaba por la llegada de ese momento.Pero de lo que más me acuerdo es de lo que sentí cuando me besaste.Ese beso que tanto había esperado. De tus brazos rodeándome. Sintiéndome protegida aunque no había ningún peligro. Te aseguro que de eso sí que me acuerdo."
Pero si recuerdo la velocidad a la que iban los latidos de mi corazón, también recuerdo los escalofríos que pasaban por mi cuerpo al sentir tu respiración cálida sobre mi cuello. Recuerdo el dulce olor de tu colonia que tanto me gustaba, también recuerdo el color de tus ojos cuando el sol te daba en la cara. Recuerdo tu sonrisa a contraluz y lo nerviosa que estaba por la llegada de ese momento.Pero de lo que más me acuerdo es de lo que sentí cuando me besaste.Ese beso que tanto había esperado. De tus brazos rodeándome. Sintiéndome protegida aunque no había ningún peligro. Te aseguro que de eso sí que me acuerdo."
domingo, 29 de julio de 2012
Ha pasado un mes, un largo mes sin vernos, y ahora que te tengo delante, ahora que tengo esos labios que tanto me enloquecen a dos centímetros, al tener de frente esa sonrisa, al sentir tu respiración en el oído, al reír otra vez a causa de tus cosquillas y al tumbarme en la cama y sonreir al pensar que mañana volveré a tener delante tu boca y todo lo que la rodea; en este mismo instante, me he dado cuenta de la gravedad de la situación. Sí, me he dado cuenta de algo en lo que no había pensado en todo este año. En estos doce meses que he estado contigo. Estoy, no enamorada, sino ENAMORADA de ti. Sí, hay una gran diferencia. Siempre había pensado que las personas de mi edad no se enamoraban, solo les gustaba mucho una persona, porque es una sentimiento demasiado grande como para que una niña lo sintiera. Pero, justo hoy me he dado cuenta de que no es así. De que no es normal lo que siento por ti, no es un simple "me gustas mucho" es algo mucho más importante, algo más grave. Digo grave, porque me da miedo que mi felicidad dependa de alguien que no sea yo. Porque ahora mismo mi felicidad depende de ti. De una persona impresionante, porque aunque no lo creas, lo eres. Eres capaz de sacarme una sonrisa aunque esté "enfadada" contigo. Puedo estar horas y horas tirada en la cama contigo y seguiré necesitando más tiempo. Con uno de tus abrazos haces que me sienta segura. Y me haces sentir bella, por dentro y por fuera. Te planteas lo que nadie se plantea, me haces dudar, pensar, y quererte por todo eso. Seguramente creerás que esto es insignificante, pero es muy importante para mí porque es algo que he creído siempre, y que hayas sido tú el que me ha hecho cambiar de opinión hace que no quiera perderte nunca.
Gracias por este año. Gracias por ser el primero.
Gracias por este año. Gracias por ser el primero.
viernes, 27 de julio de 2012
Si es cuestión de confesar
Odio despertarme por el sol. Nunca llevo reloj. Mi película favorita es 500 días juntos. Me encantan las teclas del ordenador, y odio las de las BlackBerry. Me encanta ducharme por la noche. Estoy constipada siempre, incluso en verano. No sé nada de fútbol pero me encanta verlo; y jugarlo. Solo he dicho una vez "te amo". Solo me he enamorado una vez. Nunca llevo pendientes. Nunca he puesto los cuernos. Cuando río de verdad, lloro. Mi sitio favorito: El círculo de bellas artes de Madrid; en concreto, la azotea. No me enamoras con rosas o un regalo caro y bonito. Me enamoras con un paisaje y un amanecer. Me encanta pintarme las uñas. Y nadar, me siento...libre. Me encanta ponerme rímel. Y tacones, me pierden. Nunca he hecho café, pero en realidad, no me gusta. Me encanta el helado de cookies. Y odio el de fresa. Me encanta EMPAPARME bajo la lluvia. Sobre todo en verano. Solo uso colonia en ocasiones especiales. Pero siempre que estoy contigo. No suelo leer mucho, pero me encanta escribir. Colecciono botellines de cerveza. Me encantan la fotografía. Nunca he sabido decir superfraligisticoespialidioso. No sé guiñar con el ojo derecho, aunque estoy intentando aprender. No me gusta la comida de cuchara. NADA. Me encanta fumar cachimba, pero odio el tabaco. También odio el ron. No me gusta confesar cosas, porque otorgas un poder sobre tu persona.
sábado, 21 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
Sueña que pienso.
"Todo lo que piensas. Los pensamientos no dichos son pensamientos que se incrustan, que entorpecen y quitan sitio a los nuevos. Serás un vertedero de pensamientos si no hablas de ellos."
"Serás un vertedero de pensamientos si no hablas de ellos." Pero, ¿cómo hablar de todos mis pensamientos? Son demasiados. Cada milésima de segundo pensamos cosas diferentes. Necesitaría millones de hojas para poder escribir una tercera parte de todo lo que pienso a lo largo de un día. Desde cosas tan insignificantes como elegir qué tipo de cereales quiero tomar para desayunar, hasta algo tan complejo como es él. Sí, él. Que a pesar de escribir hojas y hojas cada día sobre él, sigue estando en ese vertedero de pensamientos. Y sé que por pensar tanto en él puedo convertirme en el mayor vertedero de la historia, pero ¿sabéis qué? Creo que asumiré el riesgo.
"Serás un vertedero de pensamientos si no hablas de ellos." Pero, ¿cómo hablar de todos mis pensamientos? Son demasiados. Cada milésima de segundo pensamos cosas diferentes. Necesitaría millones de hojas para poder escribir una tercera parte de todo lo que pienso a lo largo de un día. Desde cosas tan insignificantes como elegir qué tipo de cereales quiero tomar para desayunar, hasta algo tan complejo como es él. Sí, él. Que a pesar de escribir hojas y hojas cada día sobre él, sigue estando en ese vertedero de pensamientos. Y sé que por pensar tanto en él puedo convertirme en el mayor vertedero de la historia, pero ¿sabéis qué? Creo que asumiré el riesgo.
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